Organiza el viaje en función de la siesta, no de las visitas
Los niños pequeños tienen su propio ritmo, e ir en su contra solo servirá para arruinarle el viaje a todo el mundo. La fórmula del éxito:
- Una salida por la mañana, cuando tienen más energía.
- Siesta a mediodía: de vuelta en el hotel o sobre la marcha en el carrito si tu hijo duerme bien así.
- Algo tranquilo a última hora de la tarde, cerca de donde os alojéis.
Es mejor hacer dos visitas tranquilas al día que cuatro con prisas.
Atracciones accesibles con carrito de bebé
Elige lugares por los que sea fácil moverse con el carrito y de los que puedas irte en cualquier momento si la cosa se tuerce:
- Central Park: tiene caminos llanos, espacios abiertos, parques infantiles y, dentro, el Zoológico de Central Park. Es el lugar más cómodo de la ciudad para ir con niños pequeños, y te puedes marchar en cuanto lo necesites.
- El Acuario de Nueva York: es un espacio cerrado, accesible con carrito y que fascina a los más pequeños.
- Un tour a pie por Central Park a un ritmo tranquilo, ideal si quieres algo de contexto sin comprometerte a pasar el día entero fuera.
Cómo moverse con un carrito de bebé
- El metro es lo más rápido, pero no todas las estaciones tienen ascensor. Comprueba qué paradas de tu ruta son accesibles o prepárate para subir el carrito por las escaleras.
- Los autobuses están adaptados para carritos y son una opción más tranquila para trayectos cortos.
- Para distancias cortas, lo más fácil suele ser ir andando. Las aceras de Manhattan son anchas y la cuadrícula de calles es sencilla.
Cómo evitar las rabietas
- Dales de comer antes de que se mueran de hambre. Lleva siempre algo de picar; un niño con hambre esperando en una cola es sinónimo de berrinche seguro.
- Evita las horas punta en las atracciones; por las mañanas hay menos gente que por las tardes.
- Ten un plan de salida. Elige sitios de los que puedas irte fácilmente y no reserves nada con una hora fija estricta y no reembolsable, para no lamentar haberlo perdido.
- No te compliques por las noches. Los niños pequeños y las cenas tardías no son una buena combinación. Cenad temprano y en algún sitio informal.
Qué planes descartar si viajas con niños pequeños
Jornadas maratonianas en museos, cualquier actividad que requiera que el niño esté callado durante dos horas y planes de noche muy apretados. Deja las grandes experiencias que requieren estar sentado y quieto para cuando sean más mayores.
Organiza un viaje en familia
Para niños más mayores y un plan más completo, consulta nuestra guía de qué hacer en Nueva York con niños y nuestro itinerario familiar por Nueva York.



